El anuncio en la pared parecía temblar bajo una móvil
película de agua caliente. Eckels sintió que parpadeaba, y el anuncio ardió en
la momentánea oscuridad:
SAFARI EN EL TIEMPO S.A. SAFARIS A CUALQUIER AÑO DEL
PASADO. USTED ELIGE EL ANIMAL NOSOTROS LO LLEVAMOS ALLÍ, USTED LO MATA.
Una flema tibia se le formó en la garganta a Eckels.
Tragó saliva empujando hacia abajo la flema. Los músculos alrededor de la boca
formaron una sonrisa, mientras alzaba lentamente la mano, y la mano se movió con
un cheque de diez mil dólares ante el hombre del escritorio.


